
Hace ya mucho tiempo que nos roban nuestras vidas. Nos las roban las empresas, que nos explotan por una miseria. Nos las roban los caseros, que nos cobran un riñón por una casa mediocre. Políticos y charlatanes mediáticos nos distraen para que no veamos lo que es obvio: que lo poco que nos paga el patrón nos lo roba el casero. Pero este otoño, la gente ha empezado a gritar que ya basta de ladrones.
¡Basta de patrones! Basta ya de dejarse la vida en el curro. Basta ya de no tener donde caerse muerta. Basta ya de no poder descansar cuando enfermamos, cuando nos agotamos, cuando no podemos más.
¡Basta de caseros! Basta ya de que todo lo que ganamos en esos trabajos de mierda se lo lleven parásitos rentistas. Basta ya de que tengamos que vivir hacinadas, de tener que compartir una casa entre cuatro. Basta ya de que los rentistas acaparen vivienda para especular con ella.
Llevamos años escuchando que no hay nada que hacer. Que la vivienda no es derecho sino propiedad y el mercado controla su acceso. Que si trabajamos duro se nos permitirá endeudarnos para comprar una casa y que el problema son quienes no pueden pagar. Pero ya no cuela. Hemos demostrado que podemos plantar cara a los desahucios y hacer desde la calle lo que no hará ningún gobierno.
Hoy como siempre la lucha está en la calle: nada de lo que hemos conseguido nos lo han regalado. No permitamos que políticos de distinto pelaje lleven la lucha por la vivienda digna al terreno de sus intereses electorales. Cuando las calles gritan que basta ya de que nos roben, parece que se acaban de enterar de que la precariedad laboral y de la vivienda son dos caras de la misma moneda.
Este 11N CNT Salamanca se suma a este grito: ¡basta ya de esos ladrones que nos roban la vida! Ha llegado la hora de luchar contra ellos, vaciando las empresas y llenando las calles.
El próximo 11 de noviembre, vamos a la huelga general. Y eso es sólo el principio.
Ni caseros ni patrones, ¡basta de ladrones!
