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Mercadona: Otra cara de la explotación

 

En los últimos años, CNT-AIT ha mantenido numerosos conflictos con la cadena de supermercados Mercadona. La política laboral de esta empresa, marcada por la persecución sin escrúpulos a bajas laborales, trabajadores sindicados y embarazadas, entre otras, ha generado algunos de los conflictos laborales más agresivos de estos años. En la actualidad, CNT-AIT mantiene abiertos varios conflictos con esta empresa en diferentes puntos del Estado. Esta página pretende ser un punto de información para los trabajadores y para los clientes que aún siguen creyendo que Mercadona es un ejemplo de empresa.

Breve historia de los conflictos de CNT-AIT contra Mercadona

La conflictividad de CNT-AIT contra Mercadona tiene su punto de partida en Andalucía en el año 2005; en ese año se desatan conflictos en Adra (Almería) Huelva, Córdoba y Sevilla, todos ellos bajo el común denominador del acoso laboral. Es a partir de estos conflictos cuando la empresa se va a hacer conocida para los Sindicatos de CNT, se empiezan a suceder concentraciones durante todo el año por todo el Estado: León, Zaragoza, Tarragona, Jaén, Pontevedra, Tenerife, Málaga, Guadalajara, Extremadura, Mataró, Teruel, Valladolid, Cádiz… En Salamanca se realizan algunas concentraciones a pesar de los problemas que genera que el único supermercado que existía entonces en la ciudad se encontrase en el Centro Comercial El Tormes, teniendo que soportar chulerías y agresiones de los seguratas.

La intensa campaña de CNT-AIT provoca que empiecen a surgir nuevos casos en otros puntos del Estado, se abren conflictos en Valencia, Madrid y Badajoz; a la vez que empiezan a resolverse positivamente algunos de los conflictos de Andalucía. Un Juzgado considera ilegal uno de los despidos de Sevilla, por despedir la empresa a una trabajadora tras una incapacidad temporal en el período de prueba. En la misma localidad un encargado es condenado a dos años de prisión por acosar a una trabajadora

En el año 2006 contínua la escalada de conflictividad en la empresa; aparecen nuevos conflictos en Puertollano (Ciudad Real), Córdoba y Granada. Pero, sin lugar a dudas, surge el que, por el momento, ha sido el conflicto más intenso contra esta cadena. En Sant Sadurní d’Anoia (Barcelona) CNT crea una numerosa Sección Sindical y la empresa responde con cuatro despidos. En marzo de 2006 comienza una huelga indefinida en el Centro Logístico donde han sido despedidos los trabajadores. Se genera una explosión de solidaridad en todo el Estado, los actos se multiplican: concentraciones, manifestaciones, asistencia a actos, a inauguraciones, colocando pancartas en autovías, en partidos de fútbol del Villarreal C.F, equipo presidido por Fernando Roig accionista de la cadena de supermercados y hermano de Juan Roig….

Cientos de actos se suceden en solidaridad con la Huelga, la información sobre la huelga se difunde en diversos idiomas italiano, inglés, francés, ruso, esloveno, japonés, árabe… Así como se suceden acciones de solidaridad por todo el mundo, la mayoría de ellos vertebrados por la Asociación Internacional de Trabajadores: Argentina, Estados Unidos, Brasil, Alemania, Siberia, Moscú, Israel, Manchester, Francia, Suiza, Portugal, Austria, Países Bajos, Noruega, Belgrado…

Mercadona, por su parte, responde haciendo oídos sordos a las peticiones y agrediendo a uno de los huelguistas, así como contratando esquiroles, hasta 189 que pudiera demostrar el Sindicato, y despidiendo a más trabajadores. La Inspección de Trabajo sufre obstrucciones y propone numerosas sanciones, algunas de ellas de hasta 12.000 euros.

Tras catorce meses de huelga, y justo cuando iban a comenzar una huelga de hambre, los trabajadores aceptan un acuerdo con la empresa con cantidades que consideran “importantes” y que nunca hemos llegado a conocer con certeza. Todos ellos eran inmigrantes, y dieron al resto de trabajadores de Mercadona una lección de dignidad y de lucha. La difusión de la huelga fue tal que Mercadona tuvo que crear cinco dominios nuevos para desplazar los resultados de los buscadores que ponían en las primeras posiciones informaciones sobre la huelga.

A pesar de todo, se mantiene la conflictividad. En el año 2007, comienzan conflictos en Cádiz, Granada, Málaga y Jaén. Mercadona empieza a dar de lado a sus encargados, a los que deja con el culo al aire cuando son denunciados por acoso. Estos encargados se enfrentan a diversas sanciones, en algunos casos son despedidos o trasladados de centro y en otros, como es el caso del conflicto en Jaén, además “degradados” a trabajadores “normales”. El conflicto de Granada se resuelve con la readmisión del compañero Antonio, delegado de la Sección Sindical.

Durante el año 2008 se abren conflictos en Azuqueca de Henares (Guadalajara), Cornellà, Córdoba, Compostela y Adra. El caso de Teresa, trabajadora de Cornellà es muy llamativo. Esta trabajadora fue despedida y acosada por estar enferma, siendo presionada para coger el alta aún estando hospitalizada. El conflicto supuso una pequeña explosión de solidaridad, que se materializa especialmente en ciudades como Madrid, León o Cádiz. Al final se consiguió que Mercadona readmitiera a la compañera, que se convierte en delegada de la Sección Sindical que aún se mantiene activa. A finales de ese año, también recibíamos la grata noticia de constitución de Sección Sindical en Palma de Mallorca. Sin embargo, el año se cerraba con la trágica noticia de la muerte de una trabajadora en un supermercado en Aguadulce (Almería), aunque Mercadona no fue directamente responsable de la muerte, compañeros de la trabajadora aseguraron que había solicitado en numerosas ocasiones ser trasladada de un puesto que le generaba angustia y estrés.

En el año 2009, surgen nuevos conflictos en Cádiz, Compostela, Huelva, Adra (Almería), Granada, Madrid, Yecla (Murcia), Valencia, El Ejido (Almería), Lucena (Córdoba), Chiclana de la Frontera (Cádiz), Puçol (Valencia) y Palma de Mallorca. Los conflictos rozan en muchos casos situaciones de novela, casos en que trabajadoras son despedidas por escribir en foros de internet de CNT, por sufrir accidentes de tráfico y pedir bajas, por exigir que se cumpla el horario laboral, acusaciones de robo… A pesar de todo, los conflictos no generan una mayor polémica y son resueltos en general al poco tiempo. En su amplia mayoría los conflcitos finalizan cuando los trabajadores reciben las indemnizaciones que les corresponden, porque en general no quieren volver a trabajar en Mercadona. Lamentablemente, en el 2009, también recibimos la noticia de una nueva muerte de un trabajador en Mercadona, esta vez al quedarse atrapado en una presa.

El año 2010 comenzaba con una importante red de solidaridad en torno al conflicto de Puçol; concentraciones en Madrid, León, Elche, Salamanca, Valencia… Además se generan conflictos en Salt (Girona) y San Sebastián de los Reyes (Madrid). En este mismo año se creó una nueva Sección Sindical en esta empresa, en este caso en Valencia. Una vez más, recibíamos noticias macabras con remite de Mercadona, en San Fernando (Cádiz) un trabajador intentaba quitarse la vida al no poder soportar más la situación de acoso y presión psicológica que padecía en esta empresa.

Toledo fue en 2011 la localidad que desató una nueva expansión de solidaridad, provocando una nueva sucesión de acciones en Granada, Gijón, Logroño, Sagunto (Valencia), Tarragona, Elche, Valladolid, León… Se sucedieron otros conflictos en Córdoba, Elche, Loja (Granada) y San Fernando (Cádiz).

El año 2012 comenzaba con la continuidad de la solidaridad con los conflictos de Granada y Cádiz. La re-readmisión de Antonio no fue posible porque los delegados del Comité de Empresa, pertenecientes a los “sindicatos” CCOO y UGT, declararon contra el trabajador, negando su actividad sindical y poniéndose del lado de la empresa para amparar su represión sindical. A mediados de año, Mercadona volvía a la carga, despidiendo a un trabajador en Rota durante una baja por enfermedad, todo esto mientras el trabajador se encontraba hospitalizado. Al mismo tiempo en Granada, la empresa despedía a una trabajadora acusándola falsamente de robar 1,19 euros; una práctica muy habitual en Mercadona.

En el año 2013, Mercadona iba a seguir en sus trece. Con al experiencia acumulada, no iba a quedarse sólo en despidos individuales. Pasaba a despedir a nueve trabajadoras en Haro (La Rioja) acusándolas de “formar una mafia interna en Mercadona para robar”; algo que no tenía sentido y que se trataba claramente de una estrategia de la empresa para despedir de forma gratuitas a un grupo de trabajadoras con cierta antigüedad en la empresa y a las que había cambiado el turno para hacerlo coincidir unas semanas antes. La empresa despide a una trabajadora también en Montilla (Córdoba). En este año, las acciones de solidaridad contra Mercadona no se limitan sólo a la ciudad de Salamanca, sino que se extienden a la provincia, secundando acciones en la la localidad de Ciudad Rodrigo.

El año 2014, comienza con la campaña iniciada por varios Sindicatos de la comarca de Valencia contra los numerosos despidos selectivos de la empresa, lo que podía tratarse de un Expediente de Regulación de Empleo encubierto. De hecho, se han detectado más de cuarenta despidos sólo en la provincia de Valencia, todos ellos con un nexo común: trabajadores con más de veinte años de antigüedad en la empresa. Y, cómo no podía ser de otra forma, despedidos con falsas acusaciones para ahorrarse indemnizaciones. Finalmente, y tras acciones en todo el territorio del Estado, Mercadona accede a negociar con los doce trabajadores que estaban afiliados a CNT, ofreciéndoles cerca de medio millón de euros en indemnizaciones.

En estos nueve años de conflictividad, hemos conseguido muchas victorias. Hemos conseguido que muchos trabajadores sean readmitidos en sus puestos de trabajo, hemos conseguido que otros muchos alcancen indemnizaciones de su agrado, hemos conseguido que cese el acoso… Pero sobre todo hemos conseguido que trabajadores al borde de la depresión, o hundidos en ella, se sacudieran el desánimo al plantar cara al que, en el puesto de trabajo con el apoyo de la empresa, se creía estar por encima del resto de las personas, hemos conseguido demostrar a mucha gente que no hay mayor medicina ni cura que el luchar por los derechos que le corresponden.

Y lo hemos visto casi todo. Esa empresa “modelo” que dice Mercadona es sólo una máscara. Muertes, agresiones, intentos de suicidio, amenazas… Trabajadores limpiando con cepillos de dientes el suelo de un almacén, trabajadores escayolados trabajando a escondidas de los clientes… Encargados que dan voces, que amenazan, que insultan y pegan, que toquetean a las trabajadoras, matones a sueldo…

Pero, lo más importante, en estos siete años, Mercadona, te hemos perdido el miedo.