La intromisión de la U.M.E. (Unidad Militar de Emergencias) en la vida civil
Dicen que cuando el diablo no tiene nada mejor que hacer, mata moscas con el rabo. Eso es precisamente lo que hace el Ministerio de Defensa de este país: mandar a sus soldados, a falta de buenas guerras en las que lucirse, a realizar tareas que le competen al personal civil.
La Unidad Militar de Emergencias, creada en el 2006, cuenta con casi cuatro mil personas para realizar sus tareas, además de con los últimos adelantos tecnológicos en materia de actuación en catástrofes naturales. Esta Unidad tan particular del ejército, que tiene detractores incluso en el propio mundillo militar, se quiere hacer un hueco a toda costa en la vida civil, a pesar de que su fin principal es servir a los intereses económicos de políticos y empresas, tal y como lo hacen sus hermanos de los ejércitos de tierra, mar y aire.
La escalada de intromisiones de la U.M.E. está llegando a límites insospechados. Haremos una pequeña lista con las actuaciones que esta gente realiza, entrando a competir directamente con el personal civil de emergencias:
- Actuaciones en accidentes múltiples en Zaragoza, con las ambulancias de este cuerpo militar. Para paliar las deficiencias del servicio de emergencias médicas en esta ciudad, militares a la calle y santas pascuas. En este enlace podéis ver lo “bien” que lo hacen (http://www.youtube.com/watch?v=XmWPodb18xU).
- Apertura de vías de comunicación debido a las intensas nevadas caídas en León el pasado invierno. El servicio de mantenimiento de carreteras no da abasto, ¿solución? La U.M.E. entra en acción. Otro puesto de trabajo civil que eliminamos de un plumazo. O pasas por el aro de la marcialidad y la militarización, o no puedes trabajar en el mantenimiento de carreteras.
- Actuaciones en incendios forestales de nivel 2. Esta Unidad militar solamente podría realizar tareas de apoyo a los medios civiles de extinción, y su equipamiento, presupuesto y entrenamiento es muy superior al de las personas que han de enfrentarse de primeras con el fuego. Además, los salarios del personal civil son muy similares a los del personal militar, y la carga de horas trabajadas por los civiles es muy superior a la de los militares. Es un agravio comparativo para las personas que se juegan la vida cada día en los incendios forestales.
No podemos dejar de lado una cuestión lamentable en relación con la actuación del ejército en los incendios forestales, pero en este caso, de su provocación. En los últimos 10 años, según Greenpeace (http://www.mundosolidario.org/doc.php?var=1422), el ejército ha provocado el incendio de casi 17 mil hectáreas de bosques, dando la casualidad de que las zonas quemadas suelen ser zonas protegidas (LIC, ZEPA…). Los incendios que tienen lugar en sus campos de tiro no pueden ser investigados, porque no se puede acceder a ellos. A pesar de que tienen instrucciones de no realizar prácticas durante las épocas de calor, una maquinaria de guerra no se puede detener ante las temperaturas veraniegas, y poco importa la conservación de los montes cuando de arrebatar vidas humanas se trata.
El aumento de la popularidad de los siervos del Estado es peligroso. Si permitimos que la Unidad militar de Emergencias, tal y como tratan de hacer desde los medios de comunicación, calen hondo entre la gente, llegará el momento en que la dependencia para salvar nuestras vidas en catástrofes naturales sea total hacia el ejército. No podemos olvidarnos de lo que son y lo que representan: represión, torturas, asesinatos, invasiones, guerras, caos…La verdadera razón de la creación de este cuerpo es la actuación en catástrofes provocadas por ellos mismos, en un futuro de muerte y destrucción.
No dejes que te engañen. Vayas donde vayas, estés donde estés, manifiesta tu repulsa a los ejércitos, manifiesta tu repulsa a la Unidad Militar de Emergencias.
Sindicato de Oficios Varios de Salamanca