No te resignes ante los recortes

Suma y sigue. Esto parece no tener fin. Las medidas adoptadas durante este año en materia laboral han seguido la senda de los últimos años: el recorte de derechos en búsqueda de una mayor “competitividad“, que es como se llama en términos mediáticos a los beneficios empresariales. Estas medidas se han concretado en seguir potenciando la contratación temporal y parcial a través del aumento de las bonificaciones empresariales, precarización de la contratación juvenil al posibilitar la prórroga en un año del contrato en formación y dotación de una mayor fuerza a los Convenios de empresa frente a los de sector. Esto significa que los trabajadores, como grupo, perderemos fuerza ante la patronal; pues ya no estaremos unidos por un sector común, sino divididos por diferentes convenios de empresa.

Todas estas medidas han cumplido las exigencias venidas desde los grandes organismos económicos europeos y mundiales, siendo elaboradas e impuestas por la clase política y contando con el consentimiento de los sindicatos llamados mayoritarios. Para nosotros nada de esto es casualidad. Los grandes emporios financieros colocan en los organismos políticos a individuos que defienden sus intereses. Los sindicatos de representación no tienen interés en oponerse a estas medidas y tampoco capacidad. Por un lado, toda una serie de subvenciones, directas e indirectas por servicios, le ata a cierto servilismo al Poder. Por el otro lado, el sistema sindical de representación ha acabado por desmovlizar a una inmensa parte de los trabajadores, que ha perdido la confianza, y con toda la razón, en estas grandes corporaciones.

Nosotros no defendemos un sindicalismo basado en el electoralismo y en el delegacionismo, no buscamos ningún interés personal ni queremos que nos votes. No nos presentamos a ningún tipo de elección sindical ni recibimos ningún tipo de subvención. Somos un grupo de trabajadores que nos organizamos por nuestros propios medios. De este modo no nos debemos a nadie más que a nosotros mismos. En este sentido, queremos destacar la importancia de generar un clima de huelga a través de la movilización en los centros de trabajo y la celebración de Asambleas de trabajadores. Pues la huelga es el método más eficaz para alcanzar nuestras reivindicaciones. Así intentamos evitar que una vez más las cúpulas sindicales nos digan cuándo tenemos que movilizarnos y cuándo tenemos que hacer huelga conforme a sus intereses políticos o estructurales.

Tenemos claro que nadie va a luchar por nosotros y por eso no nos quedamos viéndolas pasar. Levántate y lucha o siéntate y calla.